Tendencias de Software: Cuanto más sencillo mejor

El fácil acceso, un factor clave en el éxito de las aplicaciones


Para que una aplicación informática sea verdaderamente útil, ha de estar disponible en el  lugar y momento adecuado. Cuantas menos limitaciones tenga una aplicación para ser usada  mayor será el grado de utilidad. Los problemas que hacen que una aplicación no pueda ser utilizada por un usuario en un determinado momento son los siguientes:
- Hardware: El dispositivo en concreto no puede ejecutar la aplicación seleccionada ya sea por razones de procesador o plataforma.
- Software: Es necesario adquirir software de terceros como Sistemas Operativos o máquinas virtuales que permitan la ejecución del software en el dispositivo especificado.
- Usabilidad/Visibilidad: Aunque algunas aplicaciones puedan ser ejecutadas en cierto dispositivo, la falta de adaptación a cuestiones como el tamaño de la pantalla dificulta enormemente el poder interactuar con las aplicaciones.
Por lo tanto cualquier aplicación que pretenda ser realmente accesible ha de dar respuesta a estas cuestiones. Tiene que ser poder ejecutable desde el mayor número de dispositivos, requerir la menor cantidad posible de software de terceros, tener una buena conectividad y estar bien adaptada a los distintos dispositivos que permiten su ejecución.

Las aplicaciones web, un punto de inflexión en la accesibilidad

En principio Internet fue concebido como un repositorio enorme de documentos, que mediante hipervínculos podían ser enlazados, facilitando enormemente la consulta de información respecto a anteriores sistemas de consulta de información. Con la utilización de los lenguajes de servidores, lenguajes de script del lado del cliente como Javascript y pluggins como Flash de Adobe, las aplicaciones web han ido poco a poco estrechando la brecha que les separaba de las aplicaciones informáticas de escritorio. Por eso hoy en día hablamos de aplicaciones web para distinguir las aplicaciones informáticas de los websites con carácter informativo.
En términos de accesibilidad las aplicaciones web superan ampliamente a las aplicaciones de escritorio e incluso a la actualización de las mismas, denominadas como smart clients: aplicaciones de escritorio que interactúan con servidores y que se actualizan de manera automática, las conocidas aplicaciones para Iphone o Android.
Para comenzar, las aplicaciones web pueden ser ejecutadas desde casi cualquier dispositivo desde un Iphone hasta un PC de sobremesa, pasando por un tablet con sistema operativo android o cliente ligero de una red empresarial.  No necesitan ser instaladas para ejecutarlas y no necesitan ser actualizadas a nivel local para disponer de la última versión, ya que las actualizaciones se realizan en el servidor. Tan sólo necesitamos un navegador para disfrutar de ellas. Todo sistema operativo que se precie cuenta un navegador de internet, algunos como Windows ofrecen decenas de ellos, la mayoría gratuitos y siempre que adquirimos un dispositivo lleva al menos un navegador instalado de serie.
A nivel de usabilidad/visibilidad las aplicaciones web pueden ser fácilmente adaptadas para los distintos dispositivos y casi todos los sitios más importantes disponen de una versión para móviles. Por tanto siempre que busquemos un software que sea accesible, nuestra primera opción a tener cuenta debería ser una aplicación web.